
En una reforma de baño el costo rara vez está donde uno lo imagina. Los revestimientos y la grifería son lo más visible, pero el mayor riesgo económico está oculto: el estado de las instalaciones sanitarias y eléctricas, la impermeabilización y la calidad del contrapiso existente.
Antes de pedir un presupuesto conviene tener tres datos: la superficie real del baño, si se van a mover artefactos de lugar y qué antigüedad tienen las cañerías. Mover un inodoro más de un metro implica rehacer la descarga y, en muchos casos, romper contrapiso: es una decisión de diseño con impacto directo en el precio.
Un anteproyecto resuelve esto antes de romper nada. Con plano en planta, vistas y definición de revestimientos se puede pedir presupuesto a distintos gremios sobre la misma información, comparar en serio y evitar los adicionales que aparecen cuando cada uno cotiza lo que interpreta.
Nuestra recomendación: definí primero el proyecto, después el precio. Si querés avanzar con un anteproyecto de baño con documentación lista para cotizar, escribinos y coordinamos una reunión.